martes, 30 de octubre de 2018

Demolición

He de pedirte que si te vas, no vuelvas.

Cada vez que te vas,
construyo un muro a mi alrededor
para que ya no puedas entrar
y coloco ventanas de cristal,
para verte marchar
junto con mis miedos
-y una parte de mi alma-

Pero cuando finalmente
la comodidad se vuelve certeza
y mis alas ya no duelen al intentar volar,
vuelves a aparecer;
y tu voz rompe los cristales
y tu presencia derrumba las paredes,
y mis miedos entran contigo
solo para quedarse conmigo
al verte desaparecer,
otra vez.

Y me dejas sola entre escombros
que con paciencia reconstruyo;
pero todo mi esfuerzo es en vano
porque al final,
cuando he puesto el último ladrillo,
vuelves a romper todo,
prendes fuego mi alma
y yo sonrío mientras lo haces.
Y me das felicidad a cuentagotas
mientras rasguñas mi corazón.

Solo para dejarme,
de nuevo,
entre cenizas y escombros,
con un alma rota y un corazón herido.

Y vuelvo a empezar,
anticipando lo que va a pasar,
sintiéndome como Ícaro,
volando demasiado cerca del sol.


viernes, 5 de octubre de 2018

A la persona que me hizo reír, y a mi misma que me hice llorar.

Cuando dijiste que ella iba en círculos,
dije que iba a esperar,
jamás creí
que esos círculos causarían un huracán
y me dejarían en un limbo interminable
de dulzuras y amargura.

Déjame decirte que no hay día en que mi sonrisa,
que ahora te pertenece,
no se haya convertido en lágrimas de ansiedad
por la cantidad de preguntas,
y la inevitable falta de respuestas.

Déjame decirte que tu silencio me acecha,
y que mis monstruos -y mis miedos- lo alimentan,
pero que tu mirada los ahuyenta
cada vez que me miras a los ojos.

Que la euforia que causas todos los días,
se apaga con mis temores de quedarme sola.
Que tus labios me dejan pensando
y no se si debería convertirlos en risa
o en beso.

Y que si me dices que no,
me derrumbaré otra vez.
Pero no te preocupes, corazón,
con la cantidad de grietas que tengo
y todos los terremotos que pasaron,
podría mirarte a los ojos y sonreír
mientras aplastas,
sin saberlo,
lo que queda de mi corazón

jueves, 4 de octubre de 2018

Anatomy

Hay partes de mi que no te dejan ir

Como mis ojos
                       que te buscan en todos lados,
o mis labios
                             que se convierten en imanes con polos opuestos a los tuyos,
como mis manos
                                    piezas de rompecabezas que solo se completan con tu abrazo,
o mi subconsciente
                                      que te convierte en anhelo cada noche, con cada sueño,
como mi insomnio
                                  del cual eres causa y cura,
o mi corazón
                         que no late ni siente si no te tiene cerca o presente.