sábado, 25 de mayo de 2019

Amapolas marchitas

Hoy me encontré a mi misma
derramando lágrimas en un sendero
que ya tenía mis huellas.
Y es que, al parecer,
nunca aprendo de mis errores.

Volvieron a florecer
amapolas en mi jardín,
llenas de sentimientos,
y volví a esperar
que alguien las recogiera,
pero de tanto esperar
volvieron a marchitarse.

Quizás el invierno
no sea tan intenso esta vez
pero aún así
el frío desgarrador me congela la piel,
y me duele el pecho
al punto de que hasta respirar cuesta.

Debería haber sabido
que dejar a esos ojos castaños
endulzar mi vida
y a esa figura adorable
danzar sobre mi corazón,
eran privilegios
con un precio a pagar.

Debería también
haber aprendido del último invierno
a resguardar mi corazón
y mis sentimientos
antes de que se conviertan,
otra vez,
en cenizas.

lunes, 6 de mayo de 2019

Medusa

Me pediste que te describiera,
como si fuese tan fácil
reducir a un par de palabras
el vasto universo que eres.

Te impones en el mundo
como si el suelo que caminas fuera tuyo
y bajo una máscara de porcelana
ocultas tus inseguridades,
que a veces brotan,
como flores saliendo por las grietas,
adornando aún más tu belleza.

Tienes un carácter
digno del animal que te representa,
y sin embargo,
a veces te derrumbas
y haces que todo mi ser
sienta la necesidad de protegerte
de la vasta oscuridad que nos rodea.

También tienes
tanto cariño y amor para dar
y otro tanto más
que desearías recibir,
pero un escudo viste tu piel
y no deja ver
lo que hay debajo
de ese disfraz de Medusa,
y ocultas con hostilidad
a todo desconocido
tus ganas de amar.

Tuve la suerte
de quedarme lo suficiente
para ver como te despojas de tu escudo
y te deshaces de tu disfraz,
he de decir
que he conocido
una de las criaturas más hermosas
y peculiares,
y que he llegado a amar
desde lo más mágico de tu ser
hasta lo más hostil de tu disfraz.

Chapter V: The end

Es curioso
como las cosas llegan a su fin,
sin darme cuenta
de a poco te dejé ir,
se siente como si una parte de mi
se desprendiera y se desvaneciera.

No puedo evitar llorar,
son sentimientos
pero aún así
es una despedida.

Y eso no quiere decir que esté triste, corazón
simplemente me duele
y se siente extraño,
después de la avalancha de sentimientos,
de la felicidad,
el amor,
el dolor,
las heridas,
finalmente se ha terminado
y no ha quedado nada más
que una sincera amistad.

Y ahora,
sin querer,
dejé entrar a alguien más,
pero las poesías pasadas
aún están en mi cabeza
y me acechan sus sombras
en cada esquina
cuando pienso
en siquiera intentarlo.

Te amo, se que lo hago,
y te agradezco
por todas las cosas buenas
que me has dejado,
los recuerdos
y las ganas de ser mejor persona,
pero también ha quedado en mi
el miedo al rechazo
y a repetir
una vez más
esta triste historia
que manchó mis poemas
con lágrimas y tinta
por tanto tiempo.