jueves, 1 de agosto de 2019

-

He tocado fondo tantas veces
en tan poco tiempo
que mis piernas se cansaron
y ya no quieren impulsarme.

Mi cabeza está cansada,
se rehúsa a pensar,
solo soy un ente
que vive porque respira
que actúa por inercia
que habla porque puede.

Es que el fondo 
se ha convertido en mi casa
y me doy cuenta
de que lo único que me libera
es la fuerza para seguir.
Entonces la busco, 
entre las cenizas,
entre todo lo que he perdido,
y solo la encuentro
en aquellos que me recuerdan
que solo hay que mirar hacia arriba
para ver que existe luz y una salida.

Quedo atrapada
entre una proyección de quien quiero ser:
una persona que se levanta y no se rinde,
para no fallar a quienes no me fallan,
y la realidad fría y cruda:
ya no me quedan formas de levantarme,
ni voluntad.
A esta altura, una sola pregunta
hace eco en mi cabeza,
¿cómo pretendo no fallarles
cuando me he fallado a mi misma?

sábado, 25 de mayo de 2019

Amapolas marchitas

Hoy me encontré a mi misma
derramando lágrimas en un sendero
que ya tenía mis huellas.
Y es que, al parecer,
nunca aprendo de mis errores.

Volvieron a florecer
amapolas en mi jardín,
llenas de sentimientos,
y volví a esperar
que alguien las recogiera,
pero de tanto esperar
volvieron a marchitarse.

Quizás el invierno
no sea tan intenso esta vez
pero aún así
el frío desgarrador me congela la piel,
y me duele el pecho
al punto de que hasta respirar cuesta.

Debería haber sabido
que dejar a esos ojos castaños
endulzar mi vida
y a esa figura adorable
danzar sobre mi corazón,
eran privilegios
con un precio a pagar.

Debería también
haber aprendido del último invierno
a resguardar mi corazón
y mis sentimientos
antes de que se conviertan,
otra vez,
en cenizas.

lunes, 6 de mayo de 2019

Medusa

Me pediste que te describiera,
como si fuese tan fácil
reducir a un par de palabras
el vasto universo que eres.

Te impones en el mundo
como si el suelo que caminas fuera tuyo
y bajo una máscara de porcelana
ocultas tus inseguridades,
que a veces brotan,
como flores saliendo por las grietas,
adornando aún más tu belleza.

Tienes un carácter
digno del animal que te representa,
y sin embargo,
a veces te derrumbas
y haces que todo mi ser
sienta la necesidad de protegerte
de la vasta oscuridad que nos rodea.

También tienes
tanto cariño y amor para dar
y otro tanto más
que desearías recibir,
pero un escudo viste tu piel
y no deja ver
lo que hay debajo
de ese disfraz de Medusa,
y ocultas con hostilidad
a todo desconocido
tus ganas de amar.

Tuve la suerte
de quedarme lo suficiente
para ver como te despojas de tu escudo
y te deshaces de tu disfraz,
he de decir
que he conocido
una de las criaturas más hermosas
y peculiares,
y que he llegado a amar
desde lo más mágico de tu ser
hasta lo más hostil de tu disfraz.

Chapter V: The end

Es curioso
como las cosas llegan a su fin,
sin darme cuenta
de a poco te dejé ir,
se siente como si una parte de mi
se desprendiera y se desvaneciera.

No puedo evitar llorar,
son sentimientos
pero aún así
es una despedida.

Y eso no quiere decir que esté triste, corazón
simplemente me duele
y se siente extraño,
después de la avalancha de sentimientos,
de la felicidad,
el amor,
el dolor,
las heridas,
finalmente se ha terminado
y no ha quedado nada más
que una sincera amistad.

Y ahora,
sin querer,
dejé entrar a alguien más,
pero las poesías pasadas
aún están en mi cabeza
y me acechan sus sombras
en cada esquina
cuando pienso
en siquiera intentarlo.

Te amo, se que lo hago,
y te agradezco
por todas las cosas buenas
que me has dejado,
los recuerdos
y las ganas de ser mejor persona,
pero también ha quedado en mi
el miedo al rechazo
y a repetir
una vez más
esta triste historia
que manchó mis poemas
con lágrimas y tinta
por tanto tiempo.

lunes, 1 de abril de 2019

Chapter V: Guilt

Parece que esta noche
mis poemas favoritos
se pusieron de acuerdo
para danzar sobre mi corazón
-o lo que queda de él-

Cada palabra en ellos
cobra vida
cuando le agrego tu nombre,
cada línea
me recuerda tu cara,
y tu esencia
se hace presente
para recordarme
que hay veces
que es mejor no sentir
antes que amar.

Si hubiera sabido
que aquel alma de colores
que una vez me crucé en un bus
me haría tan feliz
y tan miserable a la vez,
quizás hubiese mirado hacía otro lado.

O quizás esto era lo mejor
-lo que algunos llaman destino-
quizás estabas hecho
para darle sentido a mis palabras,
para hacerme brillar la mirada
-y el alma-
y, sin querer, romperme el corazón.

Sé que no elegí enamorarme,
pero dí lo mejor de mi intentando amarte.
Sé que nadie, jamás,
había causado tanto revuelo
por tanto tiempo
en esta mente cansada,
también sé
que más allá del dolor
y de las penas
-que fueron muchas-
no me arrepiento
de haber amado
desde el lunar en la punta de tu nariz
hasta tus más terribles miedos.

Y quizás no estaba destinado a ser,
porque así como tu ser me invadió
en cada rincón,
a ti nunca te pasó.
Sé que lo intentaste,
pero mis besos nunca fueron suficiente,
nunca lo serían.
Lo intentamos,
conmigo sabiendo
que estabamos destinados a fracasar,
bebí de ti como si fueras un oasis
en pleno desierto,
queriendo creer que no eras
solo otro espejismo.

Aquí estoy otra vez,
escribiendo sueños frustrados,
lamiendo mis heridas
con palabras adornadas
como si, de alguna manera,
pudiera lograr sanar
u olvidarte.
Pero, ¿cómo olvidarte?
si cada lugar de esta ciudad
lleva tu nombre escrito
y hasta las estrellas
se parecen a ti
(es que así de particular es tu brillo)

Te amo
y ya no me da miedo admitirlo,
pero decirlo en voz alta
me duele en el alma,
casi tanto como ver
que de todos los poemas
que pude escribirte
ninguno fue suficiente,
y que encontraste
la comodidad
y el cariño que necesitabas
en los ojos de alguien más.

Esta debería ser mi retirada,
mi Troya ardiendo
sin esperanzas de salvarla,
pero aún no sé si pueda soportar
el sabor amargo de la despedida
y el desprendimiento
de mis sentimientos
a quienes aprendí a cuidar
y ahora he de abandonar
o seguir sufriendo.

miércoles, 27 de febrero de 2019

Chapter IV: Love

Vivimos en un mundo de certezas encerradas buscando ver la luz.

Lo extraño de haber tenido el valor
de decirte lo que siento
es que realmente no me dolió
el rechazo que vino después,
tenía el "no" como una certeza
y solo afirmaste
que mi intuición no falla.

Podría haberme roto,
como lo hizo la primera vez
cuando dijiste
que la comodidad
no la encontrabas conmigo,
pero no lo hizo,
¿cómo puede doler aún más
una herida que no ha cicatrizado?

Creí que luego de esto
todos mis miedos se harían realidad,
que el alejamiento sería inevitable,
como ver un panal de abejas
y salir corriendo.

Pero te quedaste
aún sabiendo
todos mis sentimientos,
sabiendo que te veo
y soy feliz,
que no puedo pasar
ni medio segundo
sin recordarte lo precioso que eres
-no importa cuando o si lees esto,
hoy también estás precioso-

La pregunta es
¿y ahora qué?
¿Qué sigue después
de poner todas las cartas en la mesa
y perder?
Retirarse, quizás.
Seguir apostando,
como si el juego no hubiese terminado.
Sinceramente,
no lo sé.
Supongo que el tiempo me lo dirá,
pero por ahora
mi única certeza
es que te amo.

miércoles, 20 de febrero de 2019

Chapter III: Bravery

Quizás nunca sepas
que mis intenciones eran otras,
que jamás busqué
que quedaran
entre nosotros
besos en el aire,
que quizás si buscaba
atarme a ti,
a tus ojos negros
y a la oscuridad de tu cabello.

Y si algún día
tengo el valor de decirte
todo lo que siento,
como me destruye por dentro
tratar de ocultarlo
detrás de chistes,
risas,
frases implícitas.

Quizás ese día
pueda volver a ser libre,
a mirarte sin sentirme culpable
de querer besar tus labios desgastados
o acariciar tu piel de oliva,
quizás ese día
te abrace y no me culpe
por amarte,
por mentirte,
por ocultarme.

Pero también puede ser
que solo logre herirte,
que ponga un peso en tu espalda
que debería ser solo mío,
y eso es lo que me detiene
de decirte a los gritos
y con calma
que estoy completa
y perdidamente
enamorada
de
ti.