Es curioso
como las cosas llegan a su fin,
sin darme cuenta
de a poco te dejé ir,
se siente como si una parte de mi
se desprendiera y se desvaneciera.
No puedo evitar llorar,
son sentimientos
pero aún así
es una despedida.
Y eso no quiere decir que esté triste, corazón
simplemente me duele
y se siente extraño,
después de la avalancha de sentimientos,
de la felicidad,
el amor,
el dolor,
las heridas,
finalmente se ha terminado
y no ha quedado nada más
que una sincera amistad.
Y ahora,
sin querer,
dejé entrar a alguien más,
pero las poesías pasadas
aún están en mi cabeza
y me acechan sus sombras
en cada esquina
cuando pienso
en siquiera intentarlo.
Te amo, se que lo hago,
y te agradezco
por todas las cosas buenas
que me has dejado,
los recuerdos
y las ganas de ser mejor persona,
pero también ha quedado en mi
el miedo al rechazo
y a repetir
una vez más
esta triste historia
que manchó mis poemas
con lágrimas y tinta
por tanto tiempo.
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