He tocado fondo tantas veces
en tan poco tiempo
que mis piernas se cansaron
y ya no quieren impulsarme.
Mi cabeza está cansada,
se rehúsa a pensar,
solo soy un ente
que vive porque respira
que actúa por inercia
que habla porque puede.
Es que el fondo
se ha convertido en mi casa
y me doy cuenta
de que lo único que me libera
es la fuerza para seguir.
Entonces la busco,
entre las cenizas,
entre todo lo que he perdido,
y solo la encuentro
en aquellos que me recuerdan
que solo hay que mirar hacia arriba
para ver que existe luz y una salida.
Quedo atrapada
entre una proyección de quien quiero ser:
una persona que se levanta y no se rinde,
para no fallar a quienes no me fallan,
y la realidad fría y cruda:
ya no me quedan formas de levantarme,
ni voluntad.
A esta altura, una sola pregunta
hace eco en mi cabeza,
¿cómo pretendo no fallarles
cuando me he fallado a mi misma?
Quiero mas de tus fotos en insta, mas de tu arte, tu numero, te quiero a vos agus ��
ResponderBorrarGracias, supongo (¿?)
Borrar