Me lo veía venir,
así como se huele la lluvia
antes de la tormenta,
lo anticipaba.
Sabía que para creerlo,
y saberlo,
debía sacarlo de tus labios
y, ¿que mejor manera de arrancarte de mí
que dejar que me rompas el corazón en pedazos?
Todo esto para darme cuenta
que la única que se lastimó fui yo,
que todo el daño y el dolor
los provoqué yo misma,
tomé las decisiones equivocadas
sin querer sufrir las consecuencias.
Pero tanto el tiempo
como el egoísmo
pasan factura
y ahora estamos los dos rotos,
vos porque no aguantas la presión
y yo porque no aguanto romperte
o romperme
-que, al fin y al cabo,
para mi corazón es lo mismo-
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