Estoy cansada de sentirme
vacía de a ratos,
de que las sombras
ya no me ataquen por la noche
sino a plena luz del día,
aún cuando tengo compañía,
aún cuando estoy feliz.
Simplemente me apuñalan
y me ahogan de penas,
hacen que mis lágrimas
aparezcan a cada rato,
en cualquier momento,
aún cuando no tengo
nada por qué desbordar en llanto.
Estoy cansada
de no saber
si voy a estar bien
o si el siguiente poema
que lea me va a romper.
Cansada,
agotada,
exhausta.
Ya no tengo aliento.
Se siente como si,
por las noches,
mi alma saliera a juntar tristezas
para que me inunden
con el primer bostezo en la mañana.
Quizás solo sea el hecho
de que tengo demasiado encima,
un peso gigante
hecho de problemas pequeños.
O quizás solo me siento,
y me encuentro,
tan sola
que solo necesito
una mano a la que aferrarme
y un abrazo
que evite la caída.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario